Un hermana sin igual
¡Como se querían esos dos niños montevideanos!, el mucho más serio y ella toda una jurice traviesa según alguna que otra información. ¡Cuánto se quisieron siempre!; ¡Cuántos recuerdos de vida juntos!, él mayor que ella la cuidaba para ir a su escuela, ella se dejaba cuidar por su hermano.
Después la juventud, la vida en su recorrer la hicieron pisar nuestra tierra, y desde ese entonces ya nunca se alejó, se convirtió en otro de nuestros coterráneos. Su casa, la casa de todos los uruguayos.
La siempre fiel sigue sin cesar activa los pasos de su admirado y querido hermano, cuánto quiso que pudiera haber vuelto a la tierra que la acogió y nunca repara en rescatar el pensamiento preclaro y dialéctico de este hombre culto. Cumplió sus años otoñales más serios recientemente.
Su hermana, sigue el camino sigue haciendo camino al andar, como dijo el gran poeta español Miguel Hernández, con los valores inculcados de sus padres, y los adquiridos por la vida que les tocó. Y allí, en aquella reunión familiar de todos sus amigos también estaba él, en su corazón, y en el recuerdo de todos los que brindaron por su cumpleaños, seguramente en algún lugarcito incorpóreo estuvo, y junto con todos le desearon felicidades por la pequeña hermanita que el profesor tanto quiso y cuidó.Vaya con este mensaje de respeto y de amor el reconocimiento a la hermana querida del profesor Methol Ferré. Elsita.
