"Artigas fue el último caudillo de los guaraníes, y el primero de los orientales"
Sitio www.metholferre.com
Este sitio reúne la producción intelectual de Alberto Methol Ferré. El material está clasificado bajo los siguientes ítems: Libros, Artículos, Conferencias, Cuadernos, Seminarios, Prólogos, Entrevistas, Artículos sobre Methol Ferré. Todo el material está disponible gratuitamente. Quien disponga de material que no se encuentre presente en el sitio puede colaborar a completarlo enviándolo al e-mail de contacto.
Estimados,
Nos complace enormemente estar de nuevo en comunicación con ustedes para presentarles el material actualizado disponible en el sitio. En destaque aparece el trabajo de Methol Ferré del año 1968 titulado "La Conquista Espiritual". Creemos que es muy oportuno recuperar esta magnífica pieza en un momento en que percibimos en tierras de la Liga Federal y hasta en el propio Buenos Aires un renacimiento artiguista que saludamos con beneplácito. Caben señalar también dos importantes acontecimientos: la emisión del documental "La Nación Sudamericana. Una visión de Methol Ferré" por la cadena TELESUR y la entrega de premios del 1er concurso de ensayos "Alberto Methol Ferré" organizada por COPPPAL Y FUDEPA. Los invitamos a conocer las novedades.
Marcos Methol Sastre
Julio 2011
Nuevo material disponible
La conquista espiritual. Las Misiones.
Este trabajo de Alberto Methol Ferré es un texto ineludible a la hora de comprender el sentido de las Misiones y del Artiguismo. En lo profundo de estos dos fenómenos hay un legado cultura y social que es imprescindible rescatar hoy en día.
Asimismo, no puede concebirse una verdadera integración regional sin comprender y valorar estos antecedentes que están enclavados en nuestro propio corazón geográfico y espiritual.
A través de una fina descripción y relato, Methol nos orienta sobre él significado actual de las Misiones, desde sus origenes, su vida y su agonía sangrienta.
El artiguismo no puede estudiarse, por otra parte, obviando las Misiones. Dijo alguna vez Methol: "Artigas fue el último caudillo de los guaraníes, y el primero de los orientales"
FRAGMENTOS
...Durante el ciclo de la Estabilización de las Misiones, que duró más de un siglo, éstas reunían un total de 30 Pueblos de dos a cinco mil habitantes cada uno, los cuales tenían una economía relativamente independiente, pero dentro de un solo espacio geoeconómico cuyo centro regulador estaba en la Candelaria, sede del Padre Superior de los Jesuitas. A su vez cada pueblo tenía la dirección de un Sacerdote, asistido por una decena de caciques, pues los jesuitas mantuvieron la organización tradicional de los guaraníes, ampliándola en su dimensión, transfigurándola y dándole nuevo sentido. Con el tiempo se comenzó a organizar la autoridad civil de los Pueblos, con Cabildos electivos todos los años.
Los jesuitas procuraron desarrollar la educación por el trabajo y darle a éste el carácter menos penoso posible. Comenta Azara: "ellos se contentaban con hacerles trabajar cerca de la mitad del día, y aún el trabajo tenía un aire de fiesta; porque cuando los trabajadores salían para el campo en su tarea, marchaban siempre en procesión con música, llevando en andas una pequeña imagen. Se comenzaba por formar una enramada para colocar la imagen, y la música no cesaba hasta volver al pueblo, tocando igualmente a la vuelta". Los guaraníes eran músicos notables. Pero además los jesuitas procuraban ocuparlos en toda clase de habilidades artesanales, para combatir su proclividad a lo ociosidad. El Padre José Peramás testimoniaba que: "Las habilidades de estos indios es grande: trabajan mil curiosidades en madera y hueso: imitan excelentemente la pintura y bordados, pero lo que hacen con eminencia es copiar o imitar lo impreso... El indio Guaraní era capaz de todo, cuando llegaba a sacudir la pereza, que era en él una segunda naturaleza, y hemos reconocido que, sin presión mayor, con el ejemplo y con oportunas exhortaciones obtuvieron los misioneros que los indios trabajaran en una u otra labor, y eso desde los doce a los cincuenta años, y desde la primera hora del día hasta la última. Eso obtuvieron, pero jamás consiguieron que el ritmo de ese trabajar tuviera la celeridad del europeo. Lo que un español haría sin prisas en una hora, el indio requería tres horas, si estaba solo, y cinco en compañía de otros, pues son grandes conversadores entre si y grandes materos".
