13 DE FEBRERO DE 1813 A SARRATEA*. FOTO TOMADA POR SU HERMANA ELSA EN SU VISITA A LA HABANA "AHORA COMIENZA UNA LUCHA EN QUE NO HAY ALTERNATIVA, O SEREMOS DEPENDENCIA ABSOLUTA Y RADICAL DE LOS ESTADOS UNIDOS Y DE SUS EJÉRCITOS Y DE SU PODER O NOS TENDREMOS QUE UNIR PARA SER ALGUEIN EN EL CURSO DE ESTA HISTORIA".... PALABRAS DE ALBERTO METHOL FERRÉ EN LA JORNADA 200 ANIVERSARIO DEL PRIMER GRITO DE INDEPENDENCIA DEL 10 DE AGOSTO DE 18O9, ECUADOR ; REALIZADAS EN LA SALA MAGGIOLO UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA , URUGUAY , 7 DE AGOSTO DE 2009 |
Con ese fin, la cátedra organiza conferencias, talleres, cursos de postgrado, alentará investigaciones, el intercambio científico y académico entre centros de enseñanza superior de los dos países y la difusión de sus respectivas culturas.
Muchos han sido, los que han hablado del significado histórico de Artigas, la trascendencia de su ideario, su vocación latinoamericanista y al carácter radical, revolucionario y democrático de su pensamiento y acción entre ellos José Martí
notas:*
Figura política, militar y diplomática de la época de la independencia. Se educó en Europa. Regresó a Buenos Aires para participar en la infructuosa misión a Río de Janeiro con el fin de asegurar un ventajoso acuerdo mutuo entre el gobierno portugués y la Junta de Buenos Aires.
Fue elegido miembro del Primer Triunvirato (1811) y luego lo enviaron a comandar las tropas patriotas en la Banda Oriental (Uruguay). En ese mismo año, negoció un armisticio con el marqués de Casa Irujo del Brasil. En lugar de conciliarse con Artigas, como se le había ordenado, se enfrentó a él, pero sus tropas se sublevaron y lo expulsaron, en gran parte por su falta de experiencia militar, siendo reemplazado por José Rondeau, a quien Sarratea había designado comandante de la vanguardia.
Volvió a Buenos Aires y lo enviaron como representante diplomático a Londres y Madrid en 1814, con el fin de obtener el apoyo inglés para establecer una monarquía constitucional con un príncipe legitimo. La misión terminó en el fracaso debido a los críticos acontecimientos de 1814 a 1815, tales como la restauración de Fernando VII en el trono español y la derrota de Napoleón en Waterloo. Sarratea regreso a Buenos Aires y ocupó el cargo de ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores bajo el mandato del director supremo Pueyrredón. Renunció por razones de salud. En 1818 lo acusaron de conspiración pero fue absuelto rápidamente.
El 16 de febrero de 1820, cuando la anarquía y la guerra civil cundían en todas las provincias, Sarratea fue elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires. Unos días después, firmó el Tratado del Pilar con Francisco Ramírez y Estanislao López para terminal con la guerra civil. Una revolución popular lo destituyó del poder pues los porteños no vieron con agrado lo resuelto. Pasó a Entre Ríos, donde se radicó hasta que Rivadavia lo designó ministro ante Gran Bretaña en 1826 y en 1839 cumplió una misión especial en Río de Janeiro.
En 1840 fue a Francia como ministro plenipotenciario. Sus restos fueron traídos a Buenos Aires.


